Los operadores de infraestructuras inteligentes se enfrentan a riesgos cada vez mayores a medida que los PLC, los sistemas SCADA, los ascensores, los sistemas de gestión de edificios (BMS) y los servicios urbanos conectados convergen en redes digitales. Estos activos tienen una larga vida útil, son críticos para la seguridad y están regulados por IEC 62443, SIL 3/4 y NIST SP 800-82. Entre los desafíos se incluyen activos heredados con credenciales caducadas, ascensores controlados por PLC integrados en sistemas contra incendios y BMS, y líneas telefónicas de emergencia convertidas a IP/VoIP, lo que crea nuevas superficies de ataque. Los controladores SCADA/DCS que gestionan energía, agua y servicios urbanos también están expuestos a riesgos cibernéticos y de cumplimiento normativo, agravados por una visibilidad fragmentada entre proveedores e infraestructuras. Para cumplir los requisitos de seguridad y regulación, los operadores necesitan una base de confianza resiliente y preparada para auditorías que garantice el cumplimiento y la disponibilidad.